El sábado se organizó la primera edición de Molavide y dado que desde mayo hasta octubre paso gran parte de mi vida en esa plaza no podía dejar de darme un paseo y tomar algunas fotos.
Molavide trajo puestos de anticuarios, telas y diseño a la Plaza de Olavide. Entre ellos los geniales trabajos en cerámica de Jeez Vanilla y Sophie Aguilera y su proyecto de joyería en porcelana, Togetherness.
También globos, mojitos, gente y mucho ambiente. Las tiendas y bares del barrio se engalanaron con decorativos escaparates y montaron fiestas improvisadas en sus puertas.
Disfrutar la vida de barrio es uno de los grandes descubrimientos que he hecho al vivir en el centro de Madrid. La gran ciudad tiene estas cosas, algo paradójicas.









