Hace tiempo que no hablo de bicis. Pero no porque haya abandonado o ya me haya cansado de mi bici, si no precisamente por lo contrario. Porque la tengo "normalizada" en mi día a día en Madrid.
Uso mi bici todos los días, a pesar del frío invernal de estas semanas, de que en una ocasión me caí (y en consecuencia, he empezado a usar casco) y de que a veces me llevo pitadas mañaneras y malas caras por parte de ciertos conductores.
Cada vez me cruzo con más compañeros ciclistas compartiendo carril e incluso, en un par de ocasiones, algunos viandantes me han parado para preguntarme (con un punto de envidia) qué tal se maneja uno entre la jungla del tráfico.
Así que poco a poco, las bicis están siendo algo menos anecdótico en las calles madrileñas. Muy poco a poco, vamos siguiendo un camino que en el norte de Europa es la rutina desde hace décadas.
Como en Holanda, donde da la sensación de que moverse en bici es como respirar. Lo hacen sin pensar.
Es que en este vídeo lo venden muy bien....Dan ganas de irse allí a pedalear entre canales en compañía de cientos de bicis más ....y de que llegue el buen tiempo, también, la verdad.
¡Buen finde de carnaval!